A menudo nos preguntan cuál es la verdadera diferencia entre una limusina turística autorizada y un taxi normal o un coche de aplicación. La diferencia no es solo de imagen — es real, legal y técnica.
Autorización: un vehículo turístico está registrado oficialmente como 'transporte turístico' bajo una agencia de turismo autorizada, con un registro comercial real y un número de licencia — no una simple matrícula de taxi.
Sistemas limitadores de velocidad: los vehículos turísticos autorizados deben tener instalados limitadores de velocidad certificados, un requisito que la mayoría de los taxis normales no cumplen.
Seguro: tu viaje está cubierto por un seguro de accidentes para pasajeros además del seguro estándar del vehículo, por lo que tú y tu equipaje estáis protegidos si algo sale mal.
Precios: tu precio preliminar se muestra al reservar — sin taxímetro en marcha, sin tarifas sorpresa por tráfico o espera.
Si vas a reservar un trayecto al aeropuerto o un viaje largo, la pregunta correcta no es solo 'cuánto cuesta' — sino también 'es este un vehículo turístico autorizado?'